Llevaba tiempo observando en la distancia la curiosa oferta formativa de esta “institución” llamada Universidad Popular de Logroño y finalmente este año, mi señora esposa ha decidido participar activamente en alguna de las actividades.
En concreto Jaime asiste los sábados a un cuentacuentos y uno de nosotros asistimos a un taller de lecturas para niños, la verdad es que se supone que debería saberme el nombre, la periodicidad y esas cosas pero la verdad es que no mucho…
El caso es que la sede de la UPL está en el casco antigüo de Logroño y es un edificio con una rehabilitación y un uso realmente interesante (si vuelvo ya contaré más). Para mi lo más importante es que he ido Jaime (que creo que se lo ha pasado estupendamente) y que a la vuelta me ha dicho que le encanta que su papá le lleve a caballito

