Como decíamos ayer, sábado, Jaime tenía un cuentacuentos en la UPL y en paralelo a mi enviaron a un taller de lectura para padres y madres que se realiza una vez al mes.
Al llegar , lo primero que vi fue un llamativo cable de red de color morado cruzando todo un pasillo. Dentro del aula 5 o 6 chicas y un chico listos para tomar apuntes mientras un par de agradables señoras dandole vueltas a un portátil con proyector con cara de estar atascadas con un problema.
- “es que no funciona el mozilla”
intenté arrancarlo y al intentarlo con el explorer me dijo que le gustaba más el firefox, así que a partir de ahí me iba a caer bien si o si…
Lamentablemente el problema estaba en la capa1, habrá que ir a venderles mejoras en la red y una pizarra digital a la gente de la UPL en cuanto sea día laborable
El caso es que el taller iba de diferenciar los cuentos tradicionales (sin autor conocido) de los cuentos populares (igual de conocidos y divulgados pero con autor conocido).
Un taller-curso un poco anárquico e intencionadamente nada académico con extensión en la vida digital a través del blog “La casa de Tomasa” y que como conclusión tuvo la cesta de los libros imprescindibles:
