Año largo y duro, aunque hay que reconocer que mirando hacia atras los ha habido peores.
María y Jaime se van convirtiendo en dos personitas más interesantes cada día que pasa y gracias a Carmen hemos hecho algunas cosas juntos que me hacen sonreir al recordarlo, además gracias a este blog y las fotos las tengo bien fresquitas en mi “delicada” memoria.
Seguramente me tengo que poner deberes en cuidar a los amigos y a la familia, a esos que siempre están ahí, pero a los que habrá que hacer más caso (eso si recupero mi móvil
