Como ya comenté en “La casa de Tomasa” me ponen deberes y esto no es que sea lo que más me gusta del mundo, aunque debo decir que en este caso me está viniendo muy bien.
He buscado un sitio en el cuarto de Jaime para los libros que estamos leyendo, de momento se ha decantado por el mismo que yo, uno con escenas históricas en los que buscar cosas y debo decir que al le gusta más buscarlas que a mí.